La alerta que puso a la palta en el centro de la noticia
En Chile, amamos la palta. Está en el desayuno, en el completo y hasta en el sushi. Pero esta semana surgió una alerta que nos hizo mirar con más cuidado: la Unión Europea rechazó varios lotes de palta peruana porque tenían cadmio por sobre el límite permitido (0,05 mg/kg).
El cadmio es un metal pesado que puede acumularse en el cuerpo y afectar riñones, huesos y hasta aumentar el riesgo de cáncer. Nada agradable, ¿cierto? 😬
¿Y qué pasa en Chile?
El Ministerio de Salud (Minsal) salió a aclarar que:
- Hasta ahora, no hay evidencia de que esos lotes contaminados hayan llegado a Chile.
- El sistema internacional de alertas alimentarias está siendo monitoreado día a día.
- Se vienen nuevas normativas sanitarias y un refuerzo en la fiscalización de los alimentos importados.
En simple: hoy no hay riesgo inmediato para el consumidor chileno, pero las autoridades están con los ojos bien abiertos.
Entonces… ¿cómo sé si la palta que compro es peruana o chilena?
Aquí la parte práctica: si compras en el supermercado, suele venir etiquetado el país de origen. Pero si compras en la feria, es más difícil distinguirlas a simple vista, porque la palta Hass peruana y la chilena son muy similares.
Algunos tips que pueden ayudar (aunque no son 100% infalibles):
- Tamaño: la palta peruana suele ser un poco más grande y más ovalada.
- Temporada: Chile produce principalmente entre agosto y marzo. Si compras fuera de esos meses, es muy probable que sea importada.
- Pregunta al feriante: muchos saben de dónde viene la fruta y no tienen problema en decirlo.
En todo caso, recuerda que hoy no existe alerta activa en Chile y la palta disponible en el mercado es segura de consumir.
En resumen
- La UE rechazó paltas peruanas por exceso de cadmio.
- El Minsal confirmó que en Chile no hay riesgo en los lotes ingresados.
- Se reforzarán los controles sanitarios y normativas.
- Como consumidor, puedes informarte y preguntar el origen de la palta, pero no hay motivo para alarmarse por ahora.
Porque sí: la palta sigue siendo nuestra reina de la mesa.



